Primavera de 1931. El pueblo de Madrid se ha levantado en masa para celebrar la proclamación de la II República. La capital bulle ante los cambios y vive una nueva época de libertades sin precedentes. Pero, mientras unos celebran el cambio de Gobierno, otros se preparan para la lucha. En los albores de esta realidad nace 14 de abril. La República, una historia que rescata el espíritu de La Señora, para acercar al espectador una historia de amores imposibles condicionados por una época. Un tiempo fascinante repleto de tramas que se desarrollan en un periodo clave en la historia de España, y que abarca, en su primer tramo, el primer bienio del nuevo Gobierno, desde 1931 hasta el invierno de 1933, cuando los partidos conservadores se hacen con el gobierno republicano.
Pasamos del bucólico norte de España al bullicioso Madrid. Rodada en exteriores de Madrid y Guadalajara, los interiores de la serie están recreados en dos platós de 1600 m2 con cerca de veinte decorados, que son los distintos espacios por donde se mueven los protagonistas.
El complejo de la Casa De la Torre (comedor, salón, salita, patio central, habitación de Fernando, habitación de Beatriz, despacho de Agustín, zaguán, office y despacho del pasante), el Café El Ateneo, el Cabaret El Alemán, la casa de los guardeses, el despacho de Hugo de Viana, la casa de Encarna y la habitación de Ludi son algunos de los espacios donde se desarrollará la historia.
La casa de la familia De la Torre está en el centro de Madrid, en el barrio de Chamberí, un palacete de finales del siglo XVIII que se conserva como en la época.
Encarna vive con Ventura en una vivienda de alquiler donde la joven se ha instalado, porque se lo paga el partida. Los exteriores están grabados en el centro de Madrid.
El Alemán es un cabaret de los años treinta donde se reúnen todo tipo de personas y de todas las clases. Hay actuaciones diarias y está ubicado en Los Austrias, un barrio de ‘alterne’.